Operación “Francisco” en curso

Operación “Francisco” en curso

El caso de la operación mediática que involucra al Secretario de Comunicación de la Municipalidad de La Plata, Martín Musciatti, quien junto a un equipo periodístico del programa televisivo de Jorge Lanata, buscaron involucrar a la concejal platense por el peronismo, Victoria Tolosa Paz, en una serie de supuestos ilícitos cuando era funcionaria del área de normalización de tierras de la gestión de Daniel Scioli, despertó la polémica sobre el accionar del poder de los medios de comunicación en complicidad con la política.

Lo que está pasando ahora es que tanto la política como los medios, lo que están haciendo es invertir el orden de las pruebas, donde el culpable es la víctima, queriendo hacerle creer a la gente que la supuesta culpable de los hechos es Tolosa Paz, y no el propio Musciatti que incurrió en un accionar delictivo para beneficiar a su jefe político, Julio Garro, de cara a las elecciones que se avecinan.

Un caso absolutamente comprobable de raid delictiva, como es el caso del funcionario platense, se trata de buscar la responsabilidad en otros lados para tratar de desviar la atención sobre el verdadero problema, que es el uso de la política y los medios para dirimir cuestiones personales que nada tienen que ver con la verdad o la Justicia.

Dentro de poco faltaría que desde el programa de Jorge Lanata, que en otro tiempo supo ser de investigación periodística, se inculpe al propio Papa Francisco de ser el artífice de una operación política para dejar en el poder a la expresidenta Cristina Kirchner y volver a la Argentina y a toda la Región, a la orientación política de décadas pasadas.

Desde hace mucho tiempo, el Santo Padre ha sido víctima de muchas blasfemias por haber manifestado sus preferencias políticas de juventud por el peronismo, y por las malas caras que puso en las visitas que le realizó el presidente Mauricio Macri a El Vaticano.

Lo único que estaría faltando, es que en las próximas emisiones del programa de Lanata, se esté vinculando al Sumo Pontífice con acciones concretas en la política nacional para tratar de desvalorizar a la oposición de cara a las elecciones que vienen.