Lo que dejaron las PASO del domingo

Lo que dejaron las PASO del domingo

Menuda sorpresa presentó para todos los argentinos las elecciones del domingo, no por el resultado de que el frente de Todos fuera la primera fuerza a nivel nacional, sino por la diferencia que nadie previó en las encuestas previas, lo que hace que la derrota del macrismo sea aún más dura y la victoria de Alberto Fernández sea magnificada. Lo mismo sucedió en la provincia de Buenos Aires, donde Axel Kicillof le sacó casi 17 puntos porcentuales de diferencia a la gobernadora María Eugenia Vidal, algo impensado hasta el mismo domingo, donde todos los sondeos indicaban un virtual empate técnico, y que incluso el domingo en medio del acto electoral las bocas de urna daban al exministro de Economía solo 4 puntos arriba y a Fernández 7 puntos encima de Macri. El resultado final sorprendió a todos, a propios y extraños, pero todo lleva a que revisemos las formas de mirar la realidad, porque evidentemente se le ha errado y mucho.

No solo los encuestadores y la metodología utilizada debe ser revisada, sino también la labor de nosotros, los periodistas y los medios de comunicación. Hago un mea culpa importante porque me dejé llevar por lo que decían los números de los sondeos para hacer muchos de mis análisis y reflejar en muchas ocasiones que todo estaba peleado, cuando en realidad en la sociedad se orquestaba un mensaje de rechazo muy grande hacia el gobierno de Cambiemos. Sentí que más allá de lo que uno percibía en la calle de un enorme descontento hacia la política oficial, creí que aquello que decían los analistas del llamado “voto vergüenza” a Macri iba a surtir efecto, más teniendo en la memoria lo que fue en  1995 el voto vergonzante a Carlos Menem, donde estaba convencido de que el riojano iba a perder frente a José Octavio Bordón, y terminó arañando el 50%, y temí que se fuera a repetir ese escenario, con lo cual fui prudente y esperé a que se dieran los resultados de las PASO de este domingo, más cuando decían por lo bajo que los gobernadores e intendentes iban a repartir boletas separadas de Cristina Kirchner y Axel Kicillof, algo que realmente no sucedió y el peronismo logró alzarse así con una victoria estruendosa que causa conmoción en el oficialismo.

Un panorama parecido se había vivido en anteriores ocasiones caso en 2015 donde los sondeos previos auguraron un triunfo de Daniel Scioli y de Aníbal Fernández en la provincia, y terminó pasando lo contrario. Uno pensaba que habían aprendido los encuestadores de esos errores y que habían modificado sus estrategias tal como pasó en las elecciones de 2017, pero en vista de lo ocurrido hace 48 horas, vemos que todos debemos poner las barbas en remojo, unos más que otros, y tratar de ver más allá de lo que dicen los números fríos de las encuestas, que dejan en evidencia que se están utilizando para montar un escenario en la sociedad que no ocurre en la realidad, y después pasa cosas como las del domingo, donde todos quedamos sorprendidos no por el triunfo del frente de Todos, sino por la calidad de la paliza electoral que sufrió el oficialismo.

Pero lo que pasó este domingo deja otros aspectos para analizar que seguramente lo haremos a lo largo de todo el programa, ya que es el único tema del que se puede hablar hoy. Una de las cosas a ver es la imagen deprimente de un radicalismo aislado de la toma de decisiones y solo con Daniel Salvador dando la cara en el búnker oficialista de Costa Salguero. Ningún dirigente importante de la UCR en el centro de cómputos oficial; las tres provincias que gobierna el centenario partido, como lo son Mendoza, Jujuy y Corrientes con derrotas catastróficas de Juntos por el Cambio; al interior del partido una situación angustiante donde los díscolos que encabezan Ricardo Alfonsín, Federico Storani y Juan Manuel Casella relamiéndose ante este resultado para lanzar duras críticas hacia; sectores internos pidiendo las renuncias de las autoridades del partido, que den un paso al costado y se llame a elecciones internas; militantes que piden a gritos la salida del armado oficialista y tratar de formar algo con Roberto Lavagna de cara a las elecciones octubre para despegarse de alguna manera del fracaso de la gestión Macri; entre otros temas, sacuden al partido que fundara Leandro N. Alem en el siglo XIX.

Otra cosa a analizar es sin dudas todo lo que nos hicieron hablar los grandes medios de comunicación que supieron instalar una agenda propia en la sociedad a base de repetición de mensajes y que muchos nos colamos detrás para hablar de eso. ¿Alguien se acordará de lo que se dijo del supuesto naciente pichettismo al interior del PJ ante una victoria de Mauricio Macri en las elecciones y del giro a la derecha del principal partido político de la Argentina con el rionegrino a la cabeza?, ¿alguien seguirá hablando de la “racionalización” del electorado que había advertido la “importancia” de las políticas económicas de Mauricio Macri y que veía que eso era el paso previo para un futuro brillante para el país?, ¿seguirán los medios hegemónicos mostrando una realidad paralela en cuanto a lo social, diciendo que los que no quieren trabajar son vagos porque el trabajo en Argentina sobra?. Preguntas que me hago ante la desesperación que evidencia el oficialismo y el Grupo Clarín y el diario La Nación más que nada, donde las caras en sus canales televisivos hoy eran de velorio porque se tomaron todo como algo personal y salieron perdiendo por goleada.

Para el final me hago algunas preguntas con el fin de analizar también con ustedes el futuro escenario que se puede dar en el país. ¿Qué será a partir de hoy de las vidas de Marcos Peña y de Jaime Durán Barba?; ¿seguirán teniendo el mismo poder omnímodo que tuvieron a lo largo de estos últimos 4 años o serán dejados de lado por parte del mismísimo Macri por una cuestión de supervivencia política?; ¿seguirá teniendo Nicolás Dujovne motivos reales para seguir propiciando el fracaso económico y profundizando una delicadísima herencia económica al próximo gobierno?; ¿Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal seguirán dando apoyo a Macri o para sobrevivir políticamente lo botarán a un costado para evitar males mayores?; ¿desde la Casa de Gobierno bonaerense harán “fulbito para la tribuna” como se dice en el barrio, pidiendo la renuncia de Marcos Peña , pero en realidad es hacer un gatopardismo bien argento de cambiar algo para que en realidad nada cambie?; ¿se bajará Macri de las elecciones y apoyará a Roberto Lavagna como le pidieron en el día de hoy el llamado Círculo Rojo que ya en febrero le había pedido que diera un paso al costado y dejara a María Eugenia Vidal como la candidata oficial para estas elecciones?. Algunas preguntas que se terminará de responder con el correr de los días en el país.

Una realidad complicada para el oficialismo, con un escenario completamente irremontable de cara a octubre, y donde lo que se haga de aquí al 10 de diciembre repercutirá en la vida de los más de 44 millones de argentinos, que prendemos velas para que la sangre no llegue al río y podamos tener de una vez por todas el país que nos merecemos, con Salud, Vivienda, Educación y Trabajo para todos.